Raza relativamente nueva, obtenida
en Alemania alrededor de 1860. Muy difundida no solamente en Europa,
sino en todo el mundo, es apreciada por su clase y elegancia.
Adiestrable con facilidad, es un gran defensor de su casa y su
amo. Algunas películas han dado una imagen distorsionada de esta
raza, exagerando sus aspectos violentos e ignorando sus notables
dotes de equilibrio.
La denominación Dobermann derivaría del nombre
homónimo de su creador, un recaudador de impuestos de Turingia.
Los primeros dobermann eran bastante toscos y luego los criadores
han llegado a través de selecciones a un perro de gran elegancia
pero al mismo tiempo de gran potencia y resistencia.
Es un perro de tamaño mediano, con una estructura
fuerte y musculosa. La cabeza, vista de perfil y desde arriba,
asemeja un largo cono truncado. Las orejas, de inserción muy alta
se cortan en punta. Los ojos son ovalados, de tamaño mediano y
oscuros. El cuello es largo, armoniosamente arqueado. El tronco
debe tener la cruz bien alta, con el tórax bien desarrollado y
la línea del dorso inclinada hacia la grupa. La cola se corta
en la segunda o tercera vértebra. El pelaje es corto, denso, duro
y liso. Color negro o marrón con marcas fuego.