Es entre los terriers el más fuerte
y en general uno de los perros más fuertes e insensibles al dolor,
capaz de combatir hasta la muerte, en espectáculos que afortunadamente
hace tiempo que se han prohibido.
Originariamente provenía de cruzamientos entre
bulldogs y fox terriers y posteriormente hacia 1860 James Hinks
incorpora sangre de dálmata y e otros terriers ingleses con lo
cual fijo las características actuales de la raza.
La constitución de este perro es de gran solidez,
con un tronco robusto y potente.
El detalle más interesante es la cabeza, cuya
forma debe ser lo más ovalada posible. El hocico está dotado de
una dentadura excepcionalmente fuerte y el cuello es muy musculoso.
La cola es relativamente corta, gruesa en la base y fina en el
extremo, llevada normalmente recta y horizontal y levantada cuando
el perro está excitado. El pelaje es corto, compacto, relativamente
duro. Color: todo blanco; blanco con manchas atigradas sobre las
orejas y la cabeza; leonado y atigrado completo o con manchas
blancas en las extremidades, en la cabeza y el tórax.